End of road

Por la noche.
Miles de estrellas siembran de luz tenue el cielo que posee una tonalidad negra mate.
Viajas en un viejo automóvil por rutas desconocidas.
Llevas mucho tiempo al volante pero no te sientes fatigado.
Conduces como un autómata programado por alguien temerario.
No te diriges a ningún destino en particular porque ya nada importa.
Quieres olvidar.
Olvidar todo lo que has vivido.
Pero olvidar es muy difícil.
Y los recuerdos te torturan sin cesar.
En tu cabeza se agolpan más y más momentos.
Miles de experiencias que no volverán.
Piensas en tus pocos recuerdos de la infancia.
Alguna vez oíste comentar que cuando nos hacemos ancianos tendemos a recordar vívidamente las cosas que nos sucedían cuando éramos niños.
Tú nunca tendrás la oportunidad de comprobarlo porque nunca serás viejo.
Hoy descubrieron por fin cuál era la causa de tus molestias.
Te pronostican, no creemos que llegue al año, muy poco tiempo de vida.
Tú también has tenido mala suerte.
Serás una víctima más...
Y ahora vagas sin rumbo fijo para olvidar.
Pero no puedes conseguirlo y pasean por tu mente imágenes del pasado...
Te sientes impotente ante lo que te sucede, insignificante.
Las desgracias llegan siempre en el peor momento.
Ahora que eras feliz, o casi...





eleternoindeciso dijo
... las grandes contradicciones de la vida. Justo cuando parecía que las cosas iban a bien, resulta que todo se va por el garete...
Real, injusto, pero hermoso.
Felicidades
Un saludo
El Eterno Indeciso
29 Noviembre 2008 | 08:11 PM