Como pompas de jabón...
Cómo no vas a saberlo mi amada,
si por ti de lágrimas se empapa mi almohada.
Que no te pertenezco bien lo sé,
otro cuidará de tu querer.
Siempre que tú quieras,
mi puerta estará abierta.
De energías y calores,
saben bien mis estertores,
de inclemencia visceral,
mueren inquisidores,
preguntando el porqué,
este pobre corazón,
aferrado a una vivencia,
imaginando una pasión,
que le quema la razón,
que adelanta su final,
marchitada lozanía,
tabla de salvación,
maneja tú este timón,
dame aliento,
te ofrezco el sol,
que el espacio nos separa,
estrellado firmamento a ti te ampara,
mas la magia de la noche… ya no me acompaña.
Quiero esa fusión,
adoro tu pasión,
en besos regalados,
abrazos,
lametazos,
la dicha de saber,
que el mar que a mi te trae,
se vuelve a sublevar,
de celos encendido.
Ven por mí, querida,
salva a este pecador,
que te ama,
te desea,
te quiere hacer el amor.

Cómo no vas a saberlo mi amada...



abigayl dijo
En alguna ciudad del pensamiento
te estaré amando
cuando marque tu hora solitaria
la esfera de la luna sobre el mar.
14 Noviembre 2008 | 08:36 PM