De un mar tímido y en calma...
Mas no llegó la noche a eclipsar
la inmaterialidad consciente,
la mirada cautivada,
la víscera que siente,
ese palpitar hiriente
de los celos apartado,
pues pureza de amor
ha inundado su fusión.
Libre eres para arrancar mis espinas,
con gotas de rocío me engalanas,
en las dulces madrugadas
me acompasas el alma,
se estremece mi piel,
alegras mi cara.



abigayl dijo
Rayos de sol y calor... que nadie podrá arrebatarnos
sentires y sabores en nuestro pecho arden
estandartes, aires fuertes
inercia contenida, ratos de placer y muchas risas
11 Noviembre 2008 | 04:01 PM